En este artículo se comunica un caso de intoxicación accidental por descongestionante nasal tópico que se manifestó con clínica neurológica. Un paciente varón de 4 años consultó al servicio de urgencias por somnolencia y les llamaron desde el centro escolar porque el paciente se quedaba dormido y era imposible despertarlo. No se había quejado de cefalea ni presentaba otros síntomas acompañantes. Entre los antecedentes destacaba una sinusitis diagnosticada por clínica y radiología el día previo, por lo que seguía tratamiento con amoxicilina-ácido clavulánico a 80 mg/kg/día y colirio con gentamicina y dexametasona intranasal, como descongestionante. No presentaba otros antecedentes personales ni familiares de interés. A la llegada a urgencias destacaba una marcada somnolencia con un Glasgow de 11 (abría los ojos al dolor, localizaba el dolor y la respuesta verbal era confusa). Las pupilas eran mióticas y reactivas. No había signos meníngeos ni focalidad neurológica. A las pocas horas el paciente estaba asintomático, con exploración física totalmente normal. Durante el ingreso se reinterrogó a los padres que refirieron la administración (la noche anterior y esa mañana) de ocho o más gotas en cada fosa nasal del colirio de gentamicina, dexametasona y tetrizolina, cuando la dosis prescrita por su pediatra eran 2 gotas. La tetrizolina tiene una actividad local sobre los receptores alfa-1 que ocasiona vasoconstricción en mucosas. Los efectos secundarios se deben a una reacción sistémica por absorción a través de mucosas: activan receptores alfa-2 del sistema nervioso central y disminuye la neurotransmisión simpática. La clínica por intoxicación es muy variable; en las formas graves puede ocasionar hipotensión, bradicardia, hipotermia, miosis, diferentes grados de alteración del grado de consciencia y depresión respiratoria . Se ha descrito toxicidad incluso en dosis terapéuticas (1-4 gotas de tetrizolina al 0,05 %), ya que tiene una buena absorción en administraciones tópicas . Por eso, a pesar de ser poco conocida la intoxicación por tetrizolina es bastante frecuente. No existe antídoto específico, por lo que el tratamiento se basará en medidas de soporte. Compuestos similares a la tetrizolina (de estructura imidazólica) están presentes en gran cantidad de colirios de uso habitual y libre dispensación en farmacias. En una guía de terapia farmacológica constan los siguientes en diversos preparados: oximetazolina, tramazolina, xilometazolina, nafazolina y tetrizolina. Los autores concluyen que este caso pone de relieve recordar que la administración de vasoconstrictores nasales, además de carecer de indicaciones probadamente eficaces en niños, puede tener efectos perjudiciales.
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