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Costo y viabilidad a largo plazo de las fórmulas magistrales

Las fórmulas magistrales son medicamentos elaborados de manera individualizada para un paciente específico, siguiendo una receta médica que detalla su composición, dosis y forma farmacéutica. Aunque su uso es menos común que el de los medicamentos comerciales, cumplen un papel fundamental cuando no existen alternativas disponibles en el mercado o cuando un paciente requiere un tratamiento adaptado a sus necesidades particulares. En este contexto, entender los costes asociados y la viabilidad de estas fórmulas a largo plazo es fundamental, tanto para los pacientes como para el sistema sanitario.

¿Las fórmulas magistrales son más caras que los medicamentos comerciales?

El precio de una fórmula magistral en España depende de diversos factores, como los ingredientes utilizados, la complejidad de la preparación, la forma farmacéutica (crema, jarabe, cápsula, solución, etc.) y la cantidad total que se debe elaborar. En general, estas preparaciones no son más económicas que los medicamentos industriales, ya que se elaboran de forma artesanal, una a una, y requieren tiempo, experiencia profesional y condiciones higiénico-sanitarias muy estrictas. Además, muchos principios activos y excipientes empleados en estas fórmulas se comercializan en pequeñas cantidades y a precios más elevados que los medicamentos producidos en masa.

A pesar de esto, cuando una fórmula magistral sustituye a un tratamiento comercial que ya no está disponible o que tendría que adquirirse en el extranjero a un precio elevado, puede representar una opción más viable tanto para el paciente como para la administración pública.

Cuando la fórmula magistral está prescrita por un médico del sistema sanitario público y se ajusta a las indicaciones aprobadas por el Sistema Nacional de Salud, el coste está parcialmente cubierto por la Seguridad Social. En estos casos, el paciente solo paga el porcentaje habitual de aportación, que puede ser muy bajo (incluso del 0 %) en función de su situación personal. En cambio, cuando se trata de una receta privada o de una indicación fuera de la cobertura pública, el paciente debe asumir el coste total, lo que puede suponer un desembolso importante.

Es importante destacar que, en situaciones concretas, como enfermedades raras o tratamientos prolongados, se puede solicitar una autorización especial para que el sistema público cubra el coste completo de la fórmula, aunque esto requiere una evaluación caso por caso.

¿Existen opciones de financiación o cobertura?

El acceso a fórmulas magistrales puede verse facilitado por diferentes sistemas de cobertura médica. La seguridad social y los seguros privados pueden cubrir parcial o totalmente el costo de estos medicamentos en determinadas circunstancias. Algunos aspectos a considerar en cuanto a la financiación son:

  • Seguridad social: en algunos países, la sanidad pública cubre fórmulas magistrales cuando no existen alternativas comerciales o cuando son necesarias para enfermedades raras.
  • Seguros privados: algunas pólizas incluyen reembolsos o descuentos para medicamentos formulados, pero esto depende del contrato y de la indicación médica.
  • Programas de apoyo: en algunos casos, asociaciones de pacientes o programas gubernamentales pueden ofrecer ayuda para costear tratamientos de largo plazo.

Si un paciente necesita una fórmula magistral de manera continua, es recomendable consultar con la farmacia y la entidad de salud correspondiente para evaluar opciones de financiación.

¿Son viables las fórmulas magistrales en tratamientos crónicos?

Las fórmulas magistrales pueden ser viables en tratamientos crónicos, pero su uso en estos casos presenta algunas limitaciones y condiciones importantes que deben tenerse en cuenta. En determinadas situaciones, son una solución insustituible; en otras, pueden resultar menos prácticas o sostenibles a largo plazo, tanto para el paciente como para el sistema sanitario.

Las fórmulas magistrales son especialmente útiles en tratamientos crónicos cuando:

  • No existe un medicamento comercial adecuado (por ejemplo, por ausencia de una dosis específica o de una forma farmacéutica adaptada, como jarabes para adultos con disfagia, o cápsulas sin excipientes alergénicos).
  • El medicamento ha sido retirado del mercado, pero sigue siendo necesario para algunos pacientes, como ocurre en ocasiones con principios activos antiguos.
  • Se trata de una enfermedad rara, donde no hay suficiente demanda para que la industria farmacéutica produzca un fármaco comercial.
  • El paciente necesita una combinación de principios activos en una sola forma farmacéutica que no está disponible de manera comercial, lo cual mejora la adherencia al tratamiento.

En estos casos, la fórmula magistral puede ofrecer una respuesta terapéutica individualizada, segura y eficaz, incluso si el tratamiento es de larga duración. Sin embargo, su uso crónico plantea retos logísticos, técnicos y económicos:

  • Frecuencia de preparación: Las fórmulas magistrales tienen una caducidad más corta que los medicamentos industriales, por lo que deben prepararse con más frecuencia (a menudo cada pocas semanas o cada mes), lo que exige coordinación continua entre médico, paciente y farmacia.
  • Coste acumulado: Aunque muchas están cubiertas por la Seguridad Social, si no lo están —por tratarse de una prescripción privada o de una indicación no financiada—, el coste mensual puede ser elevado y difícil de sostener a largo plazo.
  • Accesibilidad: No todas las farmacias elaboran fórmulas magistrales. Si el paciente vive en una zona con pocas farmacias habilitadas o si se necesita una formulación muy específica (como estéril o inyectable), puede haber problemas de acceso o demoras en la dispensación.
  • Garantía de continuidad: El suministro de principios activos o excipientes puede verse afectado por problemas de mercado o regulatorios. Esto puede dificultar la elaboración continuada de una fórmula concreta a lo largo de meses o años.

 

¿Qué hemos aprendido?

Las fórmulas magistrales son una herramienta valiosa dentro del sistema sanitario español. Aunque su coste puede ser elevado en algunos casos, su uso está justificado cuando no hay alternativas terapéuticas disponibles o cuando se requiere una adaptación específica del tratamiento. Para muchos pacientes, las fórmulas magistrales no son una excepción, sino una necesidad permanente. La cobertura parcial o total por parte del sistema público garantiza el acceso a muchos pacientes. Por ello, garantizar su disponibilidad y sostenibilidad es una cuestión de equidad y de salud pública.

 

Fecha de actualización: 21/09/2025
Fecha de próxima actualización: 21/09/2026
Autoría y revisión: FARMACOTECNIA